La Matanza · Buenos Aires

Handball universitario

Camila Iglesias: el handball femenino de la UNLaM apuesta a un proceso de largo plazo

La jugadora del equipo femenino de la UNLaM analizó el arranque de la temporada 2026 de FEMEBAL, marcado por una renovación profunda del plantel y la llegada de una nueva entrenadora.

Por Editor
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Jugadora de handball de la UNLaM en la cancha
Jugadora de handball de la UNLaM en la cancha

El equipo femenino de handball de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) atraviesa una etapa de transición. Tras un 2025 en el que peleó por la permanencia, el plantel encaró la temporada 2026 de FEMEBAL con una renovación casi total de jugadoras y un cambio en la dirección técnica. Los resultados, hasta ahora, son irregulares: el conjunto universitario suma 13 puntos en el noveno lugar, con tres victorias y cuatro derrotas en las primeras siete jornadas.

Camila Iglesias, jugadora del equipo, explicó en Zona Deporte por Radio Universidad que el arranque fue complicado. “Se fue mucha gente por diferentes motivos, pero por suerte hoy ya hay chicas de sobra. Igualmente es difícil estar adaptándose a tantas compañeras nuevas”, señaló. La apuesta de la UNLaM por dar protagonismo a las jóvenes hace que el proceso de adaptación lleve tiempo.

Las últimas tres fechas fueron derrotas, lo que sacó al equipo de los primeros ocho puestos, que dan pelea por el ascenso. Sin embargo, Iglesias confía en que aún hay margen para corregir y volver a la zona alta. A esto se suma la llegada de Carla Barreiro como entrenadora y de Agustín Panelo a la coordinación de la actividad, con nuevos lineamientos de trabajo.

“Carla está hace tres semanas más o menos, apenas nos dirigió tres partidos, así que nos estamos conociendo. La mayoría de las chicas son más grandes que ella y puede sonar contradictorio. Quizás puede ser difícil para ella manejar las actitudes, pero también hay chicas mucho más chicas”, detalló Iglesias. Sobre la metodología, agregó: “Por ahora lo principal es conocernos porque es un equipo casi nuevo. Ella está muy comprometida con el asunto, se parece a proyectos anteriores. Antes de cada partido nos entrena un día colectivamente y otro en técnica individual. El jueves ya nos anticipa el partido, se toma el tiempo de ver al rival y comentarnos”.

Iglesias también contó su vínculo con la UNLaM, donde antes practicó hockey y natación, y tuvo que cambiar al handball por cuestiones de horarios. “Lo más difícil del handball es no enojarse. Es un deporte de mucho contacto y tenés que tener la mente fría, es muy intenso. Se necesita mucho de todas, desde las que están en el banco. Los cambios son muy importantes por si alguna está fuera de partido”, afirmó.

Además, es estudiante de medicina en la misma universidad, en el marco del programa Doble Carrera. “Vengo de una familia de médicos. Mi mamá es médica y no quería que estudie medicina, pero desde chiquita siempre me llamó la atención. En esta relación con el handball creo que comparte la intensidad. Necesito una carrera que sea todo el tiempo movida, que me ayude a ser constante”, concluyó.

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