Salud infantil
Bronquiolitis: qué es y cómo prevenir la infección que afecta a bebés
Con la llegada del frío, resurge la bronquiolitis, una infección respiratoria aguda que afecta principalmente a menores de 1 año. El Ministerio de Salud detalla síntomas, factores de riesgo y medidas de prevención.
La bronquiolitis, una infección respiratoria aguda causada principalmente por el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), afecta sobre todo a bebés menores de un año y se presenta con mayor frecuencia en otoño e invierno. Según un informe del Ministerio de Salud, la enfermedad inflama los bronquiolos y puede provocar dificultad respiratoria, tos, agitación y problemas para alimentarse o dormir.
Si bien no existen tratamientos antivirales específicos como jarabes o antibióticos, la clave está en controlar la oxigenación y asegurar la hidratación y alimentación del bebé. Los menores de 3 meses, los prematuros y aquellos con cardiopatías, enfermedades pulmonares crónicas o inmunocomprometidos tienen mayor riesgo de desarrollar formas graves.
En Argentina, desde marzo de 2024 se incorporó la vacunación contra el VSR para personas gestantes entre las semanas 32 y 36 de embarazo, durante la época de circulación del virus. Además, se dispone del anticuerpo Nirsevimab, que se aplica en invierno para prevenir internaciones en bebés prematuros de muy bajo peso y con cardiopatías congénitas.
Los signos de alerta incluyen respiración muy rápida, aleteo nasal, hundimiento del pecho o costillas al respirar, quejidos, dificultad para prenderse al pecho, irritabilidad y color azulado en piel, uñas o labios (cianosis), que requiere atención urgente. La transmisión ocurre por contacto directo con manos o superficies contaminadas, y a través de secreciones nasales o gotitas de saliva al hablar, estornudar o toser.
Para prevenir la bronquiolitis, el Ministerio recomienda mantener la lactancia materna, cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación, no exponer a los niños al humo de cigarrillo o braseros, higienizar frecuentemente chupetes y juguetes, lavarse las manos con agua y jabón, ventilar los ambientes a diario y alejar a los bebés de personas resfriadas. En niños con alto riesgo (menores de 3 meses, prematuros o con enfermedades crónicas) no se recomienda la asistencia al jardín maternal.