La Matanza · Buenos Aires

Francia

Biarritz: impuestazo a segundas residencias genera fraude millonario

La ciudad francesa aplicó un recargo del 60% a propietarios de segundas viviendas para liberar oferta, pero unos 1.000 dueños declararon como principal su residencia secundaria, provocando una pérdida de 750.000 euros anuales.

Por Editor
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Biarritz: impuestazo a segundas residencias genera fraude millonario

La ciudad costera de Biarritz, en el suroeste de Francia, implementó una de las políticas más duras contra la especulación inmobiliaria: un impuesto adicional de hasta el 60% sobre las segundas residencias. La medida buscaba desalentar la acumulación de viviendas y aumentar la oferta para residentes permanentes, en un municipio donde el 42% de las propiedades son secundarias. Sin embargo, el resultado fue un fraude masivo que le costó al erario municipal cerca de un millón de euros.

El impuesto base para segundas residencias en Biarritz asciende a unos 1.125 euros anuales de media, pero con el recargo máximo permitido por la ley francesa, los propietarios llegan a pagar 1.600 euros por un apartamento tipo. La normativa, vigente desde 2023, eliminó el gravamen para las viviendas principales, pero lo mantuvo íntegro para las secundarias. El ayuntamiento aplicó el recargo del 60% autorizado para ciudades con escasez de oferta, con el objetivo de liberar inmuebles y contener los precios disparados.

Pero la medida tuvo un efecto no deseado: según informaron fuentes municipales, alrededor de 1.000 propietarios declararon como primera residencia lo que en realidad es su segunda vivienda, evadiendo así el impuesto adicional. Esto representa una pérdida de 750.000 euros anuales para las arcas de Biarritz. El ayuntamiento, en colaboración con la Hacienda francesa, inició en 2026 un operativo para detectar estos casos y sancionarlos con el cobro retroactivo de tres años de impuesto más una inspección fiscal.

El consistorio denunció un “fraude a gran escala” y lamentó no contar con “medios de coerción ni de control directo” para verificar el uso real de las propiedades. Por el momento, ni siquiera tiene acceso a los contadores de agua de las viviendas, y cualquier otra comprobación podría violar la privacidad de los propietarios. En toda la región, se estima que hasta 5.000 segundas residencias podrían estar registradas como principales.

El caso de Biarritz ilustra las dificultades que enfrentan las ciudades turísticas para equilibrar el derecho a la vivienda con la presión del mercado inmobiliario. Mientras tanto, quienes no logran acceder a un hogar siguen esperando soluciones.

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