La Matanza · Buenos Aires

Salud y consumidores

ANMAT autoriza reemplazar prospectos físicos por códigos QR en medicamentos

La disposición 2.891 de la ANMAT permite a los laboratorios incorporar un código QR en los envases en lugar del prospecto en papel. Organizaciones de consumidores advierten que la medida excluye a sectores vulnerables.

Por Editor
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Caja de medicamento con código QR en lugar de prospecto físico
Caja de medicamento con código QR en lugar de prospecto físico

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) emitió la Disposición 2.891, que autoriza a los laboratorios a reemplazar el prospecto físico de los medicamentos por un código bidimensional o QR en las cajas o envases. La medida, que busca reducir costos para la industria farmacéutica, genera preocupación entre defensores de los consumidores por el impacto en el acceso a la información sobre los remedios.

Según datos de la organización Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), en Argentina el 53 por ciento de la población se automedica, una práctica que se ve facilitada por el incumplimiento de la normativa que exige receta para la venta de medicamentos. En ese contexto, la eliminación del prospecto físico podría agravar los riesgos, especialmente para quienes no tienen acceso a dispositivos digitales o conexión a internet.

Pedro Bussetti, director de DEUCO, señaló que “aquellas personas que no saben usar el QR quedan afuera de este recurso”. Advirtió que muchos sectores vulnerables, como adultos mayores, no cuentan con teléfonos inteligentes o, si los tienen, carecen de datos móviles para descargar el archivo PDF del prospecto. “No se puede no explicar lo referido a los remedios a los adultos mayores”, afirmó.

Bussetti comparó la situación con otros países: en la Unión Europea el debate sobre el uso de QR en medicamentos aún está en curso, mientras que en Brasil, Chile, Uruguay y México el código QR coexiste con el prospecto físico. “Debería ser obligatorio que esto se complemente con el prospecto físico”, sostuvo, y sugirió que Argentina podría adoptar un plazo de transición similar al de algunos países europeos, que prevén la implementación en unos cuatro o cinco años.

La disposición de ANMAT representa un ahorro para la industria farmacéutica, pero desde la perspectiva del derecho del consumidor, según Bussetti, “no se prioriza el acceso a la salud”. La organización DEUCO insta a las autoridades a garantizar que la información sobre medicamentos llegue a todos los usuarios, independientemente de su nivel de alfabetización digital.

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