Presupuesto nacional
Alertan que recortes en salud pública son un "retroceso histórico"
El Gobierno oficializó un ajuste de más de 63 mil millones de pesos en programas de medicamentos y tratamientos oncológicos. Desde Positivos La Matanza advirtieron sobre el impacto en enfermedades como VIH y tuberculosis.
El Gobierno nacional oficializó nuevos recortes presupuestarios en salud pública a través del Boletín Oficial. Según la Decisión Administrativa 20/2026, el ajuste asciende a 63.021.299.401 pesos y afecta programas de medicamentos, tratamientos oncológicos y organismos sanitarios estratégicos. En particular, el programa de VIH, tuberculosis y hepatitis virales sufre un recorte de 800 millones de pesos.
La organización Positivos La Matanza calificó la medida como un “genocidio planificado” y alertó que la salud pública “está en crisis”. María Sánchez, referente de la entidad, señaló que la consecuencia más inmediata es el aumento de contagios de enfermedades que se creían controladas, como sífilis, tuberculosis y hepatitis virales, debido a la falta de vacunas.
Sánchez advirtió que la falta de compra de medicamentos y de campañas de prevención implica “un retroceso histórico” en salud pública. “El argumento de las autoridades es que los jóvenes ‘se relajaron’, pero esto no es así. Tampoco se están comprando preservativos, lo que multiplica las infecciones de transmisión sexual”, afirmó.
La referente recordó que las organizaciones de personas con VIH presentaron un proyecto de Emergencia en Salud Reproductiva ante la Cámara de Diputados, como respuesta a los recortes y al incumplimiento de la Ley 27.675 de Emergencia Nacional en Salud Sexual. “Ingresó a la Cámara y, ahora, falta que lo traten y aprueben. Pero justamente esta semana se publicó el recorte, que impactó en la compra de vacunas y medicamentos; de hecho, también se suspendió el programa Remediar”, denunció.
En cuanto a la atención de pacientes con VIH, Sánchez denunció la falta de profesionales de Infectología con prestadores de PAMI en la provincia de Buenos Aires. “Si hay, no dan abasto por la cantidad de pacientes. Lo propio ocurre con las enfermedades respiratorias. Por estas razones se puede asegurar, sin exagerar, que estamos siendo sometidos a un genocidio planificado”, concluyó.