La Matanza · Buenos Aires

Comercio internacional

Alerta en la UE por nueva 'China shock' que amenaza industrias locales

Analistas advierten que la creciente dependencia de componentes chinos y el apoyo a empresas zombi podrían replicar la crisis que hace 25 años costó 2,5 millones de empleos en Estados Unidos.

Por Editor
Compartir
Bandera de la Unión Europea y de China ondeando juntas
Bandera de la Unión Europea y de China ondeando juntas

La Unión Europea enfrenta una nueva 'China shock' que amenaza con canibalizar fábricas locales, provocar pérdidas de empleo y una colonización de facto de la industria por parte de Pekín, según advirtieron analistas comerciales y representantes del sector.

El creciente volumen de componentes importados desde China genera temores de que la caída del tipo de cambio y el apoyo estatal a las llamadas 'empresas zombi' chinas reproduzcan la crisis que hace 25 años llevó a acuñar el término 'China shock' en Estados Unidos. En aquel entonces, el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio disparó las importaciones, desplazó industrias locales y causó la pérdida de hasta 2,5 millones de puestos de trabajo.

Los analistas señalan que la situación actual en Europa presenta similitudes preocupantes: la dependencia de insumos chinos crece mientras las empresas europeas luchan por competir con precios artificialmente bajos sostenidos por subsidios y una moneda subvaluada. El término 'China shock' fue acuñado originalmente para describir el impacto de la irrupción masiva de productos chinos en el mercado global tras su adhesión a la OMC en 2001.

Representantes industriales europeos han alertado que, sin medidas de protección, sectores clave como el automotriz, el de maquinaria y el de electrónica podrían sufrir un desmantelamiento progresivo. La Comisión Europea aún no ha emitido una respuesta oficial, pero fuentes comunitarias indican que se evalúan mecanismos para salvaguardar la competitividad regional.

El debate se intensifica en un contexto de tensiones comerciales globales y mientras Bruselas busca equilibrar su relación con Pekín entre la cooperación económica y la defensa de su base industrial.

Compartir