Causa Vialidad
A un año de la condena: cómo es la vida de Cristina Kirchner en prisión domiciliaria
La Corte Suprema confirmó la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para Cristina Fernández de Kirchner. Desde entonces, cumple detención domiciliaria en su departamento de Constitución.
El 10 de junio de 2025, la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad. La sentencia, ya ratificada por la Cámara Federal de Casación Penal, quedó firme y la exmandataria comenzó a cumplir detención domiciliaria en su departamento de la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, por ser mayor de 70 años.
Ese día, la entonces titular del Partido Justicialista se encontraba en la sede partidaria de la calle Matheu. Desde allí calificó a los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti como un “triunvirato de impresentables” y aseguró que el resultado era previsible. “La sentencia ya estaba escrita, no me equivoqué”, sostuvo, e interpretó la condena como parte de una lógica histórica: “La historia argentina demuestra que esto les pasa a los dirigentes políticos que gobiernan para el pueblo”.
Desde entonces, el balcón del departamento de Constitución se convirtió en un punto de referencia para el peronismo y en un escenario de fuerte carga simbólica. Allí, la exmandataria saluda a militantes que, en distintas convocatorias, reclaman por su libertad y denuncian proscripción y persecución judicial. Las concentraciones frente al edificio se repitieron a lo largo de los meses, especialmente en fechas vinculadas al calendario histórico, político y judicial.
Durante este año, Cristina Fernández de Kirchner recibió a numerosos dirigentes políticos y sindicales, legisladores, economistas y referentes del peronismo, convirtiendo su domicilio en un punto de encuentro de la principal oposición. Entre ellos estuvieron el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el dirigente social Juan Grabois; el secretario general de ATE nacional, Rodolfo Aguiar; el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; el exministro de Economía Sergio Massa; intendentes y periodistas.
Con el paso de los meses, la Justicia endureció las condiciones de la prisión domiciliaria. Actualmente, las reuniones solo pueden realizarse hasta dos veces por semana, con un máximo de tres personas por encuentro y una duración limitada a dos horas. Las únicas excepciones son sus hijos, sus secretarios privados, su médico y su abogado, que cuentan con autorización permanente. La decisión llegó después de una reunión con un grupo de economistas. “Lo que molestó de verdad al bestiario mediático, a sus patrones económicos y al gobierno de Milei es que hablamos de un modelo económico nacional de crecimiento productivo y federal”, cuestionó la exvicepresidenta.
A un año de la condena, Cristina Fernández de Kirchner continúa cumpliendo prisión domiciliaria, alejada de la competencia electoral por la inhabilitación perpetua, pero manteniendo reuniones políticas y participando del debate público a través de mensajes, documentos y publicaciones en redes sociales.